jueves, 2 de enero de 2020

El castillo de cristal



TITULO: El castillo de cristal
AUTOR: Jeannette Walls
GÉNERO: Autobiografía
AÑO PUBLICACIÓN: 2010
VALORACIÓN:

El argumento  (yo lo explico)
La periodista nos narra casi en detalle su vida y la de sus hermanos desde los cuatro años hasta los 17, para posteriormente en las dos últimas partes de la obra describirnos los cauces de vida de sus hermanos y ella en la edad adulta
Reseña
Una dura autobiografía, escrita al principio desde un punto de vista idealista y desenfadado; casi con encanto (causa del desconocimiento de la autora a tan temprana edad de la realidad de sus progenitores y el modo de vida normal de las demás familias) pasando después por la etapa de escepticismo, rechazo y desaprobación, y finalmente, la de una mezcla de cariño y pena hacía sus padres.
La etapa infantil-juvenil es una auténtica aventura en todo su sentido, ya que constantemente se ven arrastrados por sus progenitores de un lugar a otro, sin las necesidades más básicas cubiertas, lo que les hace agudizar mucho el sentido común, de supervivencia y lógica, madurando a pasos agigantados (¡aptitudes de las que carecen sus padres por completo, totalmente odiosos, egoístas e irresponsables...uff...qué bien me he quedado con la frase!)

La historia relatada no excede en dramatismo, a pesar de las penalidades que nos cuenta y ciertos episodios oscuros (que a mí me da que algo ha censurado la autora) y es muy ágil de leer.
Los padres, unos ilusos semi hippies y anárquicos, son personajes a los que les llegas a coger mucha manía. La madre, en particular es una persona que bajo mi punto de vista padece un trastorno bipolar que oculta una frustración y desencanto hacia todo, recubierto por un halo de positividad y filosofía fingida. El padre es un borracho crónico que se erige cómo un sabelotodo de la vida y el modo de hacer, pero que no acaba nunca ni es constante en nada, al igual que la madre. A ambos, está claro que le falta un tornillo, por decirlo fino, al igual que a sus familiares...de casta le viene al galgo. Sin embargo, cuando acabas el relato llegas a sentir un poco de pena por ellos, ya que son unos inconscientes, realmente de algún modo.

En fin, una buena autobiografía, dura, sincera y desgarradora, pero también cálida y alegre en ciertos aspectos.




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