jueves, 19 de marzo de 2020

90210, al decubierto


TITULO: 90210, al decubierto
AUTOR: Bart Mills, Nancy Mills
GÉNERO: biografias / series/ juvenil
AÑO PUBLICACIÓN: 1991
VALORACIÓN:

Recuerdo con nostalgia esta serie. También recuerdo que en casa se ponía por uno de mis hermanos, pero la que sucumbió a ella, finalmente fui yo. Aunque su argumento diario ‘se cogía con pinzas’, no dejaba de ser simpática y distraída. Con el paso de los años, la que revisado y he podido apreciar mejor sus logros, y sus defectos. La parte en la cual están fuera de la vida estudiantil es la mejor de todas; sí, muy culebrón y algo rocambolesca, pero igualmente adictiva. Del mismo modo, conforme pasaban las temporadas, la serie cobró cuerpo y más empaque dramático, dejando en escena a los verdaderos protagonistas.
Así que, coger este libro ‘heredado’ de mi familiar, has sido volver un poco a aquellos años ‘más desenfadados’, con menos responsabilidades, y algo más inocentes. Y es que, en éste, se muestra el gran marketing que se camuflado de esa época.  No por ello, el libro es de lectura prescindible, pues su narración es pulcra, eficiente y profesional.

Reseña
En su introducción, el libro hace un análisis de los comienzos de la serie, el porqué de su éxito (aludido a que tanto los jóvenes como los mayores, son y se reflejan imperfectos; resultandos reales, Su innovador punto de vista de la panda de chicos como protagonistas, con sus propios juicios morales y éticos).  Resulta un análisis bastante acertado del fenómeno y las singularidades de los personajes principales.
Después ya, se adentran en los perfiles de los actores y actrices clave: Jason Prestley (Brandon), Shannen Doherty, Brian Austin Green y Tori Spelling. (aunque aquí, para mi gusto, sobra Tori Spelling- estamos hablando de las dos primeras temporadas de la serie- y Falta Jennie Garth, que interpretaba a Kelly), y de sus diferencias respecto su personaje ficticio, además de sus orígenes en pantalla, cambio de estilo de vida con la sobrevenida fama, gustos y aficiones, anécdotas del rodaje y personales, entre otros.

El perfil de Jason Prestley es el más escueto de todos, ya que es un actor que rehúsa hablar de su vida privada; lo más destacable de éste es cuando hablan acerca de sus incursiones detrás de la cámara y como guionista, y sus inquietudes por ello.
El de Shannen (Brenda), en cambio es mucho más amplio y ‘con declaraciones suyas’ directas, en varios ámbitos: trabajo, compañeros, relaciones y aspectos personales.
El de Brian (David) guarda relación en contenido con el de Shannen, ya que, además de sus inicios, habla acerca de las particularidades de su familia, estilo de vida y gustos, anécdotas y datos curiosos (como filmografía desconocida y amistades dentro del celuloide).
El de Tori (Donna) es, quizá, el más honesto, pero da ‘una de cal y otra de arena’. No puede renunciar a quién es, sien embargo, intenta disimularlo a veces. Aunque no es un mal perfil para cerrar la obra.
En resumen, un libro que se lee de un plumazo, y que te trae una sonrisa mental nostálgica, pero que, se sabe, es parte es pura publicidad y algo de fachada.
Agradable de leer, y competentemente redactado; como un reportaje documentalista.




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