sábado, 5 de diciembre de 2020

Los Stone

 


TITULO:
Los Stone

AUTOR: Robert A. Heinlein

GÉNERO: Ciencia ficción

AÑO PUBLICACIÓN: 1952

VALORACIÓN:

Los Stones” si tuviera que resumirla en una frase, sería: la space opera de alcance para todo tipo de público de Heinlein. Pero, y al tratarse del maestro, en ello no queda la cosa.

El argumento  (yo lo explico)

Esta divertida, mordaz y ágil obra juvenil, parte argumentalmente con Castor y Pollux (mecánicos natos), que desean hacer sus pinitos autónomos dentro del comercio Inter espacial. En su empeño, el resto de la familia de ingenieros decide embarcarse en una aventura que los sacará de su comodidad en Luna city (de la cual el patriarca, Roger, es ex alcalde), para aventurarse a la deriva, pasando de Luna a Marte, e incluso, nuevos horizontes; el anillo de Ceres. The Rolling Stones, es efectivamente, acertadísimo, pues éstos, igual que los Robinsones, se tornan nómadas (o más bien, despierta del letargo vital, algunos, naciendo a su gusto por el descubrimiento y vivencias, y otros, retomándolo).

Reseña

Aquí nos encontramos con un elenco coral peliagudo y de relevancia, más allá de los impetuosos gemelos de la familia. Esta particular, ácida y avispada familia, encabezada por la implacable e intrépida abuela Hazel, el aventurero, pero cauto Roger, y, la tenaz, humanitaria y practica mujer de éste: Edith, se verán envueltos en más de un apuro (presunto peligro pirata, burocracia, tratados y denuncias, adaptación a las nuevas tierras, averías, acondicionamiento en distintas gravedades, supervivencia  y mantenimiento en reclusión espacial, timos, auxilio galáctico, cuarenta y problemas de reproducción indiscriminada y sobrepoblación en su hábitat, entre otros). Los pequeños. Lowell y Meade, también harán de las suyas; pero son un aderezo para el lío y las trifulcas, básicamente.

Su ritmo es sumamente ágil, con unos diálogos llenos de chispa, y episodios aventureros que se suceden unos tras otros, hasta llegar a su ‘culminación’; que bien podría haber sido la ‘gran‘ serie de Heinlein, si él hubiera querido. (cuando eso de las sagas aún no se llevaba ...).  Ya veis, el decano, siempre innovador y creando precedentes.

En su apartado crítico, por mencionar unos cuantos, hay cabida para la discriminación de sexo en los trabajos, la xenofobia, la burocracia y las leyes excesivas de aranceles, la influencia de los medios de comunicación y de la caja tonta, que reduce el intelecto de las personas (Roger y Hazel escriben guiones para una telenovela galáctica, cada cual más hilarante, que, asimismo, es una burla directa las grapas pulp).

En el didáctico, Heinlein fomenta una vez más la personalidad, la enseñanza, con especial hincapié en el autodidacta, la lectura, aunque también una cierta metodología, lógica y disciplina (sin dejar la libertad de por medio), para la resolución y salida adelante personal. Cabe resaltar, aquí, el sentido de solidaridad humana y la ética, a través de la figura de Edith, que ayuda a infectados, incluso poniéndose en peligro ella. Y más de una vez, aparando a cualquier herido o enfermo en su paso por la galaxia.

En el técnico, el maestro hace gala de su claridad y precisión directa y sin engorros innecesarios, al exponer algunos fundamentos sobre mecánica industrial, así como física y matemáticas aplicables, y economía práctica.

A tenor de lo aportado, y no por ello, se descuida el marco de trasfondo: con una Luna city independiente, un Marte soberano, con sus leyes en pro de su planeta (productos esenciales libres de impuestos productos de lujo con altas tasas y los locales, protegidos de competencias externas), un universo en expansión de colonias y comunicación, así como con tratados bien hilvanados (todo lo cual, encaja con ‘historia del futuro’). Además, de la importancia otorgada a la construcción y abastecimiento ecológico y la auto producción personal planetaria, entre otros.

En suma, bien se podría decir que ésta es una pequeña joya dentro de los juveniles Heinlenianos, pues condensa todos los fundamentos teóricos y prácticos del autor ( jurisprudencia, ciencia social de fundamentos y crítica, física,  de leyes espaciales, matemáticas, ingeniería mecánica llevada a la práctica dentro del desarrollo, así como su ABC sobre el ser humano…y los gatos: Gatolisos, en la presente) sin que lleguen al punto de tratado / os, es igual de disfrutable y ágil que cualquiera de sus obras, pero posiblemente la más fluida y natural (y esto, viniendo de Heinlein, ya son palabras mayores) en desarrollo; ideal para los principiantes de la ciencia ficción clásica y del decano. Empero, ésta no deja de lado ese mensaje tan apreciable y distintivo, marca de la casa, del valor, determinación, tenacidad, sentido de la aventura y de la maravilla; que como bien sabía Heinlein debe estar presente en nuestro camino vital:

-“¿cuál es tu verdadera razón? ¿por qué quieres irte?

-¿por qué?  ¿por qué alguien quiere ir a un sitio? ¡pues para ver lo que quiere ver! Nunca he visto los anillos. Esa es razón suficiente como para ir a cualquier lado. Nuestra espacie lo ha estado haciendo desde el principio. Los embotados se quedan en casa, y los brillantes se mueven por todos lados en busca de problemas que resolver.  Es el espíritu humano. No necesita una razón, lo mismo que un Gatoliso no necesita una razón para ronronear ¿por qué cuestionarlo todo?”

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario