viernes, 17 de enero de 2020

La primera detective de Botsuana



TITULO: La primera detective de Botsuana
AUTOR: Alexander McCall Smith
GÉNERO: policíaca
AÑO PUBLICACIÓN: 1998
VALORACIÓN:

La primera detective de Botsuana es un libro que llevaba más de 10 años en mis estanterías y que ciertamente, me lo imaginaba cómico o más satírico, no sé el porqué. Sin embargo, me he encontrado con UNA LECTURA INUSUAL, CON CIERTO ENCANTO, NARRADA DE MANERA ELEGANTE Y CUIDADOSA A LA VEZ QUE SENCILLA; éste es quizá su punto más notable y diferenciador.
El argumento  (yo lo explico)
La novela nos narra la historia de Mma Ramotse, (una mujer sencilla, inteligente, de pocas palabras y hechos, tan sólo cuando es preciso) hija única de un esforzado padre trabajador y viudo abnegado hacia su hija, gracias al cual ésta puede establecer la primera agencia de detectives del país y ser, por lo tanto, la primera detective de la Botsuana; un marco de belleza, calma y sencillez.


Su humilde local situado al pie del monte Kgale (en el cual tan sólo cuenta con una empleada, unos cuantos útiles de despacho y una tetera, casi lo más importante del local), es un sitio para el principio de diversos casos: paternidades, desapariciones, robos y accidentes laborales, entre otros. Todos éstos se suceden con uno troncal algo más serio, y que por razones personales, nuestra protagonista se empeña en resolver más que ningún otro, además de servir para sus reflexiones, simples y prácticas, y ser en parte un inusual punto de encuentro para las charlas confidentes, sobretodo con su amigo J.L.Matekoni. Él es dueño de un taller y está enamorado de Mma, lo cual le será a ella de gran punto de apoyo en varios sentidos.
Reseña
El primer tercio de la obra es bastante costumbrista, y está narrando de manera precisa, simple a la vez que evocadora. En éste se nos explica el día a día y el pasado de Ratmose , su padre, Obed y del país, para terminar desembocando ambos destinos en el presente de la detective, el porqué de su elección personal, su actual situación y modo de ver el presente. Tengo que destacar especialmente un pasaje de Obed, muy poético, una oda a la vida y el desprendimiento de ésta, precioso. A partir de ahí, se comienzan a suceder los diversos casos de la agencia, todos ellos simples y resueltos sin enredos, en el que autor hace mucho hincapié en las infidelidades conyugales y el machismo tradicional de la tierra con las aficiones a las compras, el gusto por la contemplación de los paisajes y las charlas aderezadas con un buen té con su amigo.
La narración es pausada pero no se hace pesada. Ahí radica la delicadeza de la pluma del autor, que a pesar de no relatarnos nada excepcional ni muy interesante hace que lo leamos sin complicaciones.

En fin, una lectura que recomiendo a todos aquellos que quieran salirse de la novela negra al uso. Una lectura agradable y narrada de forma peculiar.



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