TITULO: Yoga para tus ojos
AUTOR: Meir Schneider
GÉNERO: salud / guías
AÑO PUBLICACIÓN: 2013
Este interesantísimo
libro se basa en ayudarnos en nuestro día a día a mejorar lo máximo posible
nuestros déficits visuales; causados por el mal / exceso de uso de uno de los
órganos más preciados que poseemos para desenvolvernos cotidianamente.
El argumento (yo lo explico)
El autor relaciona las deficiencias de la
vista más usuales (Miopía, hipermetropía...), con estados emocionales, para
poder ser tratados. Para él, nuestra vista es, en resumen, un estado mental que
tenemos que resolver tanto a nivel físico como psicológico.
Las causas del estrés, y el exceso de trabajo
sin descanso, hacen que nuestros globos oculares se modifiquen, y con ello,
lleguemos a déficits de visión; acabando con las consabidas lentes de vista
cansada, como mínimo.
La obra está basada en el método Bates; un
oftalmólogo pionero en la rectificación de las deficiencias temporales de la
visión sin cirugías (al cual despidieron al recomendar a sus colegas y clientes
que no era necesario llevar gafas, sino tratar la vista).El presente autor, no
obstante, ha hecho ciertas modificaciones y añadidos variantes a las de Bates.
Reseña
Hallaremos
3 categorías de ejercicios:
1.Relajación
2.Ajuste
de la luz
3.Equilibrio
visual
A
partir de aquí, comentaré algunos de los ejercicios que explica, además de mis
impresiones sobre ellos (ya que yo misma los he realizado):
•La
parte de calentamiento:
Resulta
muy efectiva, combina movimientos ya conocidos (cuellos y hombros), con otros
menos practicados (el automasaje, y la detección de tensiones). Tras ello,
llegas a ser consciente de los ‘esfuerzos’ que realizas en según qué áreas, y
también puedes detectar futuros riesgos oculares.
•La
parte de ejercicios de equilibrio visual:
Las
rotaciones se hacen algo cuesta arriba en un principio (pues detectas una
amplitud de movimientos que no sueles
hacer con los ojos). Aconsejo que se realicen unas pocas, y se eleven conforme
suban las sesiones.
•En
el palmeo:
Los
ojos se relajan mucho. He podido comprobar que me he quitado ‘el dolor’, tras
los anteriores ejercicios; especialmente el de equilibrio visual. Es una buena
práctica para hacer a diario, con o sin los demás.
•Los
ejercicios de parpadeo y estimulación de la visión periférica:
Son
algo más complejos, ya que requieren concentración y relajación total, además
de estar en el entorno conocido para no sufrir ningún percance (especialmente
con el segundo). Tras su prueba, el ojo adquiere más flexibilidad y una mayor
percepción del entorno.
•El
ejercicio de balanceo y el de desplazamiento:
Son
magníficos, ayudan a estimular la visión; trabajando su enfoque. El primero no
debe hacerse si se sufre vértigo (por sus rotaciones).
•El
ejercicio de desplazamiento optotipo con el papel:
Me
ha parecido algo engorroso, pero útil para tratar el ojo débil. Yo lo comprobé
con la TV y resultó.
•El
asoleo:
Es
el culmen de los ejercicios propuestos. Pero entraña cierto riesgo, al estar
expuestos a la luz de cierto modo directo. El autor comenta que ayudar a
acostumbrar los ojos a la luz natural, de la cual carecemos en nuestra rutina
diaria.
Yo
éste no lo he realizado, pero quería comentarlo al ser uno de los ejercicios
‘estrella’. Mi razón es que, aunque paso mucho tiempo entre cuatro paredes, por
suerte disfruto de una privilegiada luz natural todo el tiempo.
Aparte
de los ejercicios principales mencionados, la obra incluye consejos para la
lectura ideal (muy básicos, pero que tantas veces los dejamos de lado), y una
útil practica que repara la atención en ella (poniendo la página al revés,
leyendo las letras, una a una, y su contorno); ayudará a concentrarnos en el
enfoque correcto.
Básicamente,
en la mayoría de tareas visuales, se trata la estimulación de la vista
periférica, pues la fija es la que daña nuestros ojos. Me ha resultado un libro
muy didáctico (y eso que lo cogí de la biblioteca con curiosidad, pero cierto
escepticismo).
Yo
misma he realizado, como habéis comprobado anteriormente en mi escrito, más del
80% de las tareas. Creo que mi visión ha apreciado estos, y hasta mejorado (yo
no llevo gafas, pero tengo la vista muy cansada por el trabajo y la lectura, y
alguna vez, se me hacen difícil enfocar). Sobre todo, he sido más consciente de
los que fuerzo los ojos, y tenso mi organismo.
A
mi me ha servido como principio de guía para cuidar mi vista, y seguramente,
recorreré a sus ejercicios cuando sienta alguna tensión y cansancio. Son
fáciles de recordar tras su empleo. Un buen libro.


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