miércoles, 22 de abril de 2020

El gato que venía del cielo


TITULO: El gato que venía del cielo
AUTOR: Takashi Hiraide
GÉNERO: novela dramática, costumbrista
AÑO PUBLICACIÓN: 2001
VALORACIÓN:
El gato que vino del cielo’ es una novela tierna, algo intimista y emotiva (me atrevería a decir auto biográfica, porqué puede ser realidad dentro de ficción o al revés, y además, no lo deja claro el escritor en la obra en su epilogo ni prólogo, cosa que se agradecería) acerca de la RELACIÓN ESPECIAL E INOLVIDABLE QUE SE ESTABLECE ENTRE LOS HUMANOS Y LOS FELINOS, CUANDO UNO, DE REPENTE ENTRA EN TU VIDA Y TE ACOGE EN SU CORAZÓN. Además, TRATA ACERCA DEL RITMO DE VIDA QUE TENEMOS EN LA ACTUAL SOCIEDAD, QUE NO HACE QUE NOS PAREMOS Y REPAREMOS EN LA MARAVILLAS DE LA VIDA, MUCHAS VECES SIMPLES, QUE NO SE COMPRAN CON EL DINERO NI EL PODER Y SOBRE LA ESENCIA DE LA BELLEZA QUE RADICA EN COMPARTIR NUESTRO AMOR Y CARIÑO CON OTRAS PERSONAS O SERES VIVOS. Al estar demasiado ensimismados en NOSOTROS MISMOS, NO ESTAMOS ABIERTOS A CULTIVAR NUESTRA PARCELA PROPIA DE AMOR Y AFECTO. TODO ELLO, CAUSA Y EFECTO DE NUESTRA DES HUMANIDAD O PASOTISMO, HASTA QUE, AL ESTAR RECEPTIVOS, LA VIDA NOS REGALA UNOS DE SUS SIGNIFICADOS.
El argumento  (yo lo explico)
La pareja protagonista son dos editores que han huido de sus abrumadoras y estresantes vidas en el centro de la ciudad, con trabajos frustrantes a nivel personal (por su poca motivación como profesionales, ya que desarrollan y corrigen lo que otros van a exponer de cara a la galería). Un día deciden dejar su antigua rutina y establecerse en un pequeño callejón, en de ‘El trueno’, arrendados en un pabellón situado dentro de un gran recinto verde con una casa, propiedad de una anciana y su marido enfermo. Allí desarrollan su actividad profesional por cuenta propia, de igual exigencia que la anterior, pero en un entorno acogedor y diferente tempo, lo que les hace estar todo el día en su actual ‘hogar’. Con la llegada de un encantador y vistoso gatito, adoptado por los vecinos, su vida dará un giro inesperado y alentador en optimismo e ilusión, cargado de alegrías, ternura y la carencia de amor compartido en su cotidianidad (no tienen hijos). Es pues, que Chibi decide adoptarlos, introduciéndose en sus vidas poco a poco, hasta alcanzar una intimidad fraternal y poseer parte de la propiedad y el tiempo con ellos. Un antes y después en el modo de ver y apreciar la importancia de todo.

Reseña
Al leer esta obra he visto una clara similitud entre ella y ‘Biografía d’un gat’ (biografía de un gato), ya que ambas hablan, a modo auto biográfico de la conexión instantánea y de forma casual (si bien deliberada en los gatos) entre seres humanos en un principio escépticos y felinos; labrando una amistad, amor incondicional y perpetuo, por lo tanto difícil de olvidar. Si bien el libro de Ricard Creus es exquisito en forma narrativa, simple pero delicado y directo al corazón, el del autor japonés PRETENDE SER DEMASIADO DECORATIVO EN ESTILO, POÉTICO, FILOSÓFICO, ALTERNANDO LA NARRACIÓN DE LOS SUCESOS Y DESARROLLO DE LAS RELACIONES CON EL FELINO, CON EL TRASFONDO SOCIAL, ECONÓMICO Y HASTA TRADICIONAL DE LA CULTURA ORIENTAL, COSA, QUE BAJO MI PARECER LE QUITA PESO A LA INTENSIDAD EMOCIONAL DEL CONJUNTO DEL TEXTO, QUE SI BIEN ESTÁ JUSTIFICADO PARA OTORGAR COMPRENSIÓN ACERCA DE LA VIDA DIARIA DE LA PAREJA, DESPROVISTA DE ESENCIA REAL HASTA QUE CONOCEN A CHIBI, FALLA POR SER EXCESIVA Y HASTA CAPRICHOSA CON EL DISCURSO, MUCHAS VECES, DEMASIADO ALEJADO EN CONCEPTO PRINCIPAL POR PARTE DEL AUTOR.
Por otro lado, las descripciones acerca de su propiedad provisional, tienen bastante encanto y detalle, cosa que detona EL CARIÑO QUE LE PODEMOS LLEGAR A TENER A LAS COSAS EFÍMERAS Y HASTA SUPERFICIALES, POCO IMPORTANTES EN REALIDAD, que no perpetúan en nuestro interior de manera significativa. Si no, dime tú, lector de esta reseña ¿cuántas cosas de las que acumulas, salvarías de tu hogar y cuántas utilizas? ¿te vas a llevar tu casa al otro mundo, si lo hay? ¿es lo más importante, realmente, que tienes? Ahí lo dejo.

Además, el capítulo final ha sido desacertado en efecto. Al leerlo, eso mismo que piensa el escritor, se le pasa por la cabeza al lector...pero sus inquietudes podrían haberse desarrollado en otra parte, ya que al estar plasmadas en esas hojas finales resultan algo desconsoladoras (bueno, creo aquí hay un problema la pareja, sinceramente y no quiero decir más porqué sería mucho spoiler)
Me voy a permitir redactar un trozo del final de la magnífica ‘ Biografía d’ un gat’, que sí tiene un excelente epílogo (perdón, lo voy a poner en su idioma original y si eso lo traducís en Google):
‘Res del que diuen ens tranquil.liza, Mixi. Jo preferiria veure’t feliç en una casa veïna, com el Ramón va veure el seu gat [...].Ara han passat anys. Diuen que vosaltres, els gats, viviu uns onze anys. Jo patia de pensar que onze anys son molts i, qui sap, si tu vivies més que no nosaltres, què pasaría amb tu?
Mixi, t’enyorem, t’enyoro. Et sentia tant a prop, i et trovaba tant intel.ligent i comprensiu i amb una mirada tan dolça [...]. Mixi, sempre recordarem tot el que hem après amb tu. No vull cap altre gat [...] Penso en tu i penso que, per màgic que sigui nou o set vides, no deixa de ser menys màgic el fet de viure’n només una en la cual hem après a estimar’

COSAS DE GATOS Y COSAS DE HUMANOS (y algo de spoiler)

El carácter felino está bien descrito, pero hay algunas cosas que me descuadran.
Primero, que el gato decida compartir los hogares; suele ser muy, excepcionalmente raro. Los felinos son sumamente territoriales y posesivos, si eligen un hogar, no lo comparten con otro.
Segundo, que Chibi, por lo tanto, soporte la idea que una gata de otros vecinos pase al interior de la casa de nuestros protagonistas. No importa que la vea ‘cómo si fuese abuela y nieto’, NUNCA, NUNCA QUIEREN QUE OTROS COMPAÑEROS LE INVADAN EL TERRENO EMOCIONAL.

Respecto al comportamiento de la pareja, me resulta absurdo el modo en el cual de mueven a raíz de cierto suceso, es terriblemente incorrecto. Aunque es cierto, que muchas personas hacen lo mismo que ellos, no lo hacen con ‘ la conciencia total’ con la que ellos lo hacen, sino de modo inconsciente. Un rasgo que nos HACE VER LO FRÁGILES QUE SOMOS EN REALIDAD, PESE A PROHIBIRNOS VERLO Y MOSTRARLO.

Así pues, ‘El gato que vino del cielo’ es una obra BONITA Y EMOTIVA EN PARTE, PERO NO LA MEJOR OBRA ACERCA DE RELACIONES PERSONALES CON FELINOS.
Recomendada a los amantes de los animales, los que quieran leer una historia tierna sin ser ñoña, y los curiosos sobre cultura oriental, ya que hay bastante información entre sus escasas páginas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario