TITULO: Guardianes de la noche (#1)
AUTOR: Koyoharu Gotouge
GÉNERO: manga, terror
AÑO PUBLICACIÓN: 2016
El
argumento (yo lo explico)
El protagonista de la historia es Tanjiro, un chico huérfano de padre que
hace las veces de sustentador de la familia en un Japón feudal. Un día de vuelta de la venta de carbón, y
tras encontrarse con la desgracia anteriormente comentada, se decide a salvar a
su hermana cuando un caza demonios se le interpone. Tal es la motivación (pese
a su inocencia y torpeza) de Tanjiro, que la mata demonios le perdona la vida a
su hermana, y a él lo insta a visitar un maestro que vive en los montes,
formando a los caza demonios.
Reseña
Cogí
prestado este manga de la biblioteca, porque al leer la sinopsis de su
contraportada (chico que se encuentra a su hermana convertida en demonio, y se
decide a buscar una salvación para ella además de vengarse de los que le
arrebataron su humanidad y a su familia) pensé en que sería una historia con
elementos parejos a la notable ‘Fullmetal alchemist’ (un arco argumental
atractivo, de base dramática, motivación y odisea personal, con acción y cierto
misterio -misticismo en el presente
caso), y no me he equivocado.
El
primer volumen nos pone en contacto con la base dramática, sintetizándola, para
dar paso a el aprendizaje y evolución de nuestro protagonista. Entre medias, se
nos van explicando los elementos que conforma ese mundo del caza demonios y
sobre los demonios en sí. Todo ello, coronado con un final en plena lucha, que
se deja con la intriga de más (aunque, por otro lado, es obvio cómo acabará la
cosa..sino…).
Todo hacer prever que la información acerca de las técnicas de lucha empleadas, basadas en la respiración, irá in crescendo, a parte del desarrollo de la esencial historia personal de los otros participantes (Sakonji, el anciano instructor o Giyú. El caza demonios que lo pone en contacto con su formación) e información sobre el trasfondo histórico del conflicto demonios y su creación.
Un
número que se lee en un santiamén, y resulta de esas lecturas, que, aunque
tocan las piezas precisas de la narración, mil veces desarrolladas, funciona.
Seguiré
con él.

No hay comentarios:
Publicar un comentario