TITULO: Rebelión en el espacio
AUTOR: Robert A. Heinlein
GÉNERO: ciencia ficción
AÑO PUBLICACIÓN: 1949
El argumento (yo lo explico)
Ésta curiosa (porque, y por una vez es más juvenil de lo normal; sin
serlo del todo) obra juvenil del Maestro Heinlein nos lleva al futuro, en dónde
se está repoblando Marte mediante colonias comerciales. Los científicos
encargados (padres de los futuros habitantes, que son designados a la academia
privada de la compañía...algo así como el bachillerato) son los que
acondicionan las diferentes zonas del planeta rojo, para que se vuelva
habitable y respirable. Su atmósfera es extrema, debido al cambio de polos, lo
cual hace que las colonias deban emigrar dos veces al año dentro del mismo
astro.
El foco principal de la historia (y el
desarrollo del conflicto social; todo muy Heinleiniano) se situa en Syrtis
Menor, dónde está la compañía comercial marciana y las escuelas que proveen de
educación media a los descendientes de colonos hasta que puedan ir a la
universidad terrestre. Los protagonistas ‘involuntarios’ del conflicto son dos
amigos, hijos de los científicos base: Jim (poseedor de un amiguito Marciano
primario; Willis) y Frank, que al ingresar en la academia comercial se
encuentran con un director taimado, enchufado y totalitario, la cual cosa
desemboca, mediante el rapto de Willis por parte del susodicho, en una
revelación muy peligrosa para todos los nuevos y venideros habitantes de Marte.
Los chicos optan por llevar a cabo un plan para derrocar ése totalitarismo y
manipulación, lo cual acaba en un lugar sitiado. Y es que no hay victoria sin
revuelta.
Heinlein ya nos pone en antecedentes con una
mini aventura de los chicos, previa a su ingreso en la academia comercial
Marciana. Allí denotamos su obstinación y idealismo por el bien común; muy
marca de la casa.
Reseña
La
ágil y equilibrada narración tiene tres partes invisibles en su desarrollo: el
establecimiento de mundo base para el lector (en esta ocasión con concesión,
pero precisión de detalle) y la aventura de los amigos, el episodio de la
academia con huida incluida y el principio de rebelión que concluye en estado
de sitio, con la posterior ‘recompensa’ social. El autor toca a nivel critico
algunos de sus temas preferidos: el mal del absolutismo y la corrupción, la
tiranía por la tiranía, el fascismo imperante de algunas corporaciones, que
mediante el disfraz de ‘Samaritanos’ –avanzados sociales, acaban enseñando la
‘patita’ por hacer de las suyas, el racismo y xenofobia con la inevitable
opresión a los nativos por parte de los verdaderos emigrantes (e incluso de los
emigrantes mismo; el ABC del clasismo mas dogmático). Si bien la discursiva
critica- social del autor está en su línea, quizá a diferencia de otras novelas
suyas) no se impone a la acción, se solapa y deja fluir; no resulta tan notoria
ni imperante. Empero, en su punto álgido tenemos la demoledora y astuta táctica
del director Howe junto al jefe de la compañía para erradicar y obstaculizar la
inmigración de los suyos.
Al
ser ‘gata vieja’ en lo referente al maestro y haber leído casi todos sus
títulos (y los más relevantes), distingo algunos elementos anticipativos de ‘La
luna es una cruel amante’, ‘La bestia estelar’ y ‘Granjero de las estrellas’ ;
sin la relevancia que poseen en ésas posteriores obras del género. Es como si
Robert A. Heinlein hubiese realizado un ensayo previo a todo lo que conforma
sus juveniles posteriores (ojo, ‘la luna es una cruel amante’ no lo es); uno
realmente dinámico y plausible, pero más ‘refinado’.
Sólo
un grande como él podía ensayar y salir glorioso. Un título más que recomendable
para los principiantes del decano de la Sci fi, que deseen degustar su dinámica
y principios narrativos.

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