TITULO: Solución Insatisfactoria
AUTOR: Robert A. Heinlein
GÉNERO: ciencia ficción
AÑO PUBLICACIÓN: 1941
El argumento (yo lo explico)
En ‘Solución insatisfactoria’ se nos presenta, históricamente, a unos estadounidenses
en plena II Guerra Mundial, trabajando en el desarrollo del departamento de
Defensa, cuando una doctora perfecciona una técnica derivada de la fisión
previa de un alemán con el Átomo de Uranio; dando como resultado una sustancia
artificial Radioactiva, el arma definitiva. Esto conducirá a la avanzadilla
estratégica del gobierno (proyecto Especial Defensivo del departamento de
guerra 347. Véase aquí la profecía del proyecto Manhattan) respecto a los demás
Continentes, encabezada por un congresista / coronel y su secretario, y
dirigida, en principio, idealmente, a la represión de los conflictos
internacionales, la creación de una Liga de Naciones para la preservación de la
Paz mundial, con el cese definitivo de las Guerras y armamento en todo el
mundo; una Utopía que hoy en día aún está por enmendar definitivamente.
Reseña
Una
vez más, y a través de éste profético relato, Heinlein vuelve a brillar por su
anticipación histórica, visionando lo que sería un arma de destrucción Masiva
Atómica y radioactiva, las prevenciones, mal uso, y conflictos mundiales que se
derivarían de ello; todo muy actual. Incluso fue un genio al calcular que sus
compatriotas serían los primeros en lanzar el arma definitiva contra los demás,
y que los demás no se quedarían cortos, descubriendo cómo fabricar el arma.
A
los que apelen en contra del relato que ésta no es un arma de fisión, sino un
polvo radiactivo derivado del Uranio, les recomendaría que leyeran “Ocurren
explosiones” dentro de la obra maestra: Historias del futuro, en dónde él trata
una derivación de éste arma, muy próxima a la bomba Atómica y con las centrales
Nucleares cómo fondo determinante en el fondo definitivo de los problemas de
falta Energía en la sociedad y su inadecuado pero inevitable uso. No obstante,
recordemos lo que ha conllevado la exposición Radioactiva a lo largo de los
años y la historia en las personas que han pisado tierra dónde se han realizado
ensayos, entre otros. Otro excelente apunte en éste relato visionario.
Pero
no sólo la grandeza del escrito, si bien con sus fallas, radica en ser
anticipativo, sino en la interpretación social y desarrollo global de fondo
humano del conflicto en el relato; su título simboliza aquello de ‘el pez que
se muerde la cola’; ya que cuando el humano inventa la destrucción es
inevitable la vuelta atrás...el círculo vicioso ya está creado, aunque se
pretenda erradicar o reconducir para buenos propósitos, no sin cierta extorsión
de por medio, dominio y, finalmente, inevitable Tiranía (como en la presente
historia).
Narrado
con sobriedad, elegancia y verosimilitud bajo el punto de vista del secretario
del congresista, intentado dar un segundo punto de vista para la posteridad de
la interpretación histórica, Heinlein acertó al reconstruir, narrativamente, la
ineficacia de la adquisición del poder absoluto a nivel armamentístico, aunque
sea para bien, y lo que sería o pudiera haber sido, en parte, el encauzamiento
de tamaño conflicto Mundial, además de los posicionamientos de los países,
encabezando en importancia a Rusia y Asia.
Un
relato de imprescindible lectura, por su excelente análisis histórico-social
previsor y futuro.
“en
la historia siempre hay un lado oculto, incluso en la historia de cómo se
domina el mundo[...] si hay algo de cierto en todo eso de la otra vida, pienso
buscar al hombre que inventó el arco y la flecha y le haré pedazos con mis
propias manos. En cuanto a mí, no puedo ser feliz en un mundo donde algún
hombre o grupo de ellos posea el poder para terminar conmigo o con usted, con
nuestros vecinos y con todos los seres humanos, animales y criaturas vivientes.
No me gusta que nadie tenga ese tipo de poder.”

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