domingo, 29 de marzo de 2020

Consigue un traje espacial, viajarás


TITULO: Consigue un traje espacial, viajarás
AUTOR: Robert A. Heinlein
GÉNERO: Ciencia ficción
AÑO PUBLICACIÓN: 1958
VALORACIÓN:

El argumento  (yo lo explico)
Esta buena novela, que narra la motivación de un joven de secundaria por viajar al espacio, es, una vez más, muestra suficiente de la maestría del decano de la Sci fi por antonomasia, llena de garra desde el principio, que alterna diferentes géneros dentro de la misma obra:  ciencia ficción, costumbrismo, thriller, semi bélica y / o de espionaje y negra (en su parte judicial), con sendas críticas a nuestra sociedad (y su estructura). Una juvenil marca de la casa, que además de divertir, no deja a ‘títere con cabeza’ y de paso, sirve como aleccionador a los jóvenes de su época (bueno, y porque no, a los de ahora), y como medio para los buenos valores.
Reseña
Redactada en tono jovial a la vez que mordaz y voz en primera persona, la obra se puede bien dividir en tres partes (una de las divisiones más comunes de Heinlein).
En la primera, Dónde el protagonista nos muestra su día a día, su entorno, ideales, y motivaciones. Costumbrismo marca de la casa; sin dejar escapar crítica solapadas.
Kip, el protagonista, es un joven 100% Heinleniano, decidido y con las ideas claras, que desea viajar a la luna. Su padre (alter ego de Heinlein como figura mentora de la vida y el rumbo filosófico de ésta), le insta a conseguir un pasaje por él mismo. Así que, el chico se planteará las diferentes opciones a seguir: Academia militar (para su posterior entrada en el cuerpo espacial) o la escuela de ingeniería (con una posterior especialización que lo lleve al otro astro). Estas motivaciones e inquietudes narradas por el maestro son las de un joven de a pie, pero hijo de su época; la futura (lo que antaño fuera alistarse en alguna especialidad dentro del ejército)
Su obstinación le hace querer ser pionero en su futura profesión (doctor en ingeniería electrónica); para desarrollar su trabajo en la luna (mírese hoy en día, el caso de los buenos profesionales que marchan fuera de nuestras fronteras para poderse desarrollar a nivel profesional plenamente). El chico adolece, de la deficiencia escolar de su centro (y por ende, del sistema educativo de la escolarización básica); que fomenta a los deportistas más que el estudio, e impide abrirse fronteras y trazar nuevas metas. En la escuela le preguntan ‘camufladamente’ la tendencia política de su casa, todo, a través de una encuesta de una tarea para clase (‘¿Cómo está organizado vuestro consejo de familia?’). El chico responde: ‘democracia informal’. Véase como Heinlein critica la ‘caza de brujas’ sectaria de algunas instituciones públicas.

Mediante la figura de su padre (Una persona con suma experiencia vital, que ha cambiado las ‘comodidades’ de su anterior etapa, para pasar a ser un semi ermitaño, recluido en su casa, inventando cosas y vendiendo patentes. Siguiendo con sus estudios, y una vida acorde a su ideal de tranquilidad; con la paz de la sabiduría ganada), el autor diseccionar este aspecto critico del sistema educativo moderno, dotado de máquinas pero que no deja pensar a los jóvenes por ellos mismos. Toda una profecía, si se tiene en cuenta los cambios actuales en el susodicho, que han ido degenerando progresivamente, impuestos por el encaje globalizado. Además, hay crítica hacia la superficialidad y los elitismos, como el de Stanford y Yale que fomentan el dinero, la avaricia social, y con ello, la corrupción (el poder corrompe). 
En esta parte se resalta, además, el don de la perseverancia, mediante la retaíla de cupones que envía Kip un concurso. Y cuando quiere visionarlo, tiene que coger el televisor que él mismo construyó, pues en su casa no lo hay (Heinlein, criticando el abuso de los dispositivos modernos de comunicación, y especialmente, el de de la caja tonta, que puede hacer mella intelectualmente, dejando de lado otros quehaceres e inspiraciones); cosa muy significativa y acorde con el mensaje parental de pensar por uno mismo y sin interferencias. Y a la publicidad engañosa, a través de un anuncio de tabaco previo al concurso (muy visionario todo, y más tratándose de la época en la que estaba escrito).
No queda en eso (lo siento, pero aquí no puedo añadir ‘sólo’; como comprenderéis), hay cabida para la biología, la física y el diseño industrial, cuando Kip adquiere a ‘Oscar’ (su traje espacial), rediseñándolo y mejorándolo. Toda una clase funcional de lo comentado.

En su segunda, se desarrolla todo el verdadero nudo, con la aventura espacial particular del nuestro protagonista. Puro thriller, intenso, vivaz, en dónde la estrategia militar / espía da lugar. Mediante un casual (como tantos otros en la vida), Kip se encuentra en medio de un secuestro espacial y en peligro. Ahí aparece su pareja – contendiente: Piwi, una adolescente Heinleiniana: chulesca, curiosa, vital, decidida, impulsiva y segura de sí misma; con salidas ingeniosas. Es la perfecta compañera de aventuras del chico. Juntos forman un dúo explosivo, de toma y daca. Patricia ‘Piwi’ tiene un padre erudito, y ella de ahí su natural curiosidad (Gran frase acerca de la curiosidad inherente: ‘siempre exploro, es muy educativo’), que puede llevarla a un lío, como es el caso, o a el esplendor vital (ya se sabe, si uno no corre, no hace carrera). Así que, tenemos los héroes de las obras Heinlenianas (‘Es mejor ser un héroe muerto, que un perro asqueroso’), unidos por un buen fin: el de evitar la colonización de unos malvados piratas espaciales carnívoros. He ahí el acercamiento de miras de la pareja antagonista: Kip y Piwi, con la Cosa Madre cómo foráneo complementario; que aporta al desarrollo la emoción sentimental, y el canto aleccionador del maestro acerca de la irrepetible e imprescindible figura maternal (ojo, que no tiene que ser biológica, sino de sentimiento).
Esta parte no da respiro alguno, con momentos álgidos de tensión, en los que la supervivencia de Kip, Piwi y la Cosa madre predominan la narración.  aunque también hay sitio para la reflexión, el soliloquio de kip (durante su confinamiento), y el sentimentalismo bien entendido, real y puro (de los caídos opuestos, unidos por la adversidad). En ella se analiza la debilidad humana frente al confinamiento (‘Los Leones se acostumbran a los Zoos ¿no era yo más listo que un león? ¿qué alguno de ellos por lo menos?’. A trabajar) y la perversidad, pero, sobre todo, el instinto motor inequívoco de los seres humanos.

La última y tercera, muestra la recuperación de Kip a cargo de los Veganos, y su posterior enjuiciamiento, derivado de la anterior contienda espacial. Aquí, Heinlein (como es su costumbre), nos acerca a la genética, sus ideales sobre el aprendizaje óptimo (ya iniciados en el primer tercio de la obra), la jerarquía familiar y el sentimiento, un anticipativo modo de alimentación Vegana y las vicisitudes sobre los procedimientos legales; con la incongruencia que entrañan (‘los nativos son amistosos, y me han cuidado…igual que cuidamos a un criminal antes de colgarlo’), derivada del encaramiento legal de un conflicto real e inevitable. Pero eso no es todo, ya que su finalidad, mediante el juicio global a la raza humana, es el de ‘exculparnos’, pese a nuestra inferioridad inherente (siempre hay una buena base, eso lo sabía, al igual que Capra), tenemos agallas y recursos para llegar a aprender del error, si es preciso (‘no pretendemos ser ángeles, ninguno de los dos. Si condenáis a nuestra raza por lo que nosotros hayamos hecho, cometeréis una gran injusticia. Juzgadnos a nosotros solos’)

Todo ello queda rubricado con un epílogo esperanzador, para el que ha luchado y nunca se ha rendido. Perseverancia, benevolencia, buen hacer y obstinación; ahí radica la clave del camino de cada uno.
‘un hombre casi siempre consigue aquello que desea con suficiente intensidad. Estoy seguro que llegarás a la luna algún día, de una forma u otra’
‘La buena suerte siempre es consecuencia de una preparación cuidadosa, la mala suerte nace del descuido’

Poco más cabe para decir...leedla, resulta una notable condensación de las reglas Heinlenianas, y sus valores.







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